| Recuerdo mi primer
Modelo de Naciones Unidas como si hubiese sido ayer. Frágil
estudiante de primer curso asistiendo a CAMINU XI, representando
a Trinidad y Tobago en un comité de OEA, sin ninguna experiencia,
ninguna habilidad de oratoria y ni la más remota idea del
lugar al que me estaba dirigiendo. Después recuerdo la primera
resolución fallida, la primera resolución exitosa,
el primer premio, y puedo darme cuenta de cómo todo esto
al final construye una pasión más grande de la que
imaginábamos cuando caminábamos por primera vez a
un podio.
Los Modelos de Naciones Unidas me han expuesto
a realidades que solían estar muy por encima de mi propio
contexto y me han enseñado a enfrentarlas desde diferentes
ángulos y perspectivas. Después de años de
dedicación y trabajo que he brindado a esta actividad, he
aprendido que la juventud necesita estar al tanto de la responsabilidad
que mantienen hacia las guerras, las injusticias sociales, el hambre
y otros conflictos externos. Solo así podremos construir
alternativas, pero se necesita pasión y convicción.
Si podemos entender que nuestra intolerancia y nuestra falta de
interés contribuye al conflicto y es un segmento de la injusticia,
entonces entenderemos que estos problemas nacen de nuestra propia
actividad política, o lo que es más triste, la carencia
de ella. Esto me ha llevado a notar que los jóvenes de hecho
prefieren no involucrarse en temas polémicos, puesto que
nuestro actual sistema de democracia delegadora no lo permite, pero
esta excusa no nos deja ver que nuestra pasividad es cómplice
de la injusticia. Esta es en definitiva la razón por la cual
la política internacional es tan compleja y por la cual los
medios de ayuda y cooperación humanitaria son en muchas formas
un fracaso. Sin embargo, esto es lo que más disfruto de Naciones
Unidas. Esta actividad abre nuestras mentes a problemas reales y
nos permiten buscar soluciones.
Este año he sido honrada con el mayor cargo
administrativo de CAMINU XVIIIII. Como Secretaria General mi objetivo
es que las soluciones planteadas en cada uno de los comités
no se queden en papel, sino que se vuelvan un compromiso para todos
los participantes. Sé que todos darán lo mejor para
que CAMINU siga siendo el Modelo más prestigioso del país.
Espero que disfruten de esta distinguida conferencia y se enriquezcan
con todo el conocimiento que puedan adquirir de ella.
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